Febrero 9, 2003 (segunda vuelta)

Mi Diego, 

Es tu cumpleaños y mañana es el mío. Te escribo sabiendo que no puedo enviar este correo a ningún lado: te resististe al internet hasta dentro de un año, cuando descubriste el fútbol americano de fantasía en el 2004. Además, no nos vamos a conocer sino hasta octubre. 

Estoy nerviosa de volverte a conocer. De sacarte a bailar en la fiesta de disfraces y esconderme a fumar un gallo contigo. Estoy nerviosa porque no puedo hacerlo. Ya no tengo diecisiete y tú sí. ¿Está mal pensar que el Diego de tenis sucios y brackets podría ser mi hijo? ¿Te voy a extrañar como serías en 2020 o me voy a extrañar como era yo en 2003? 

Feliz cumpleaños, amor viejito. 

Felisa

 

Mayo 11, 2003 (segunda vuelta)

Querido Diego: 

Este año voy a entrar a la Universidad. Cuando desperté en la Nochevieja del 99, pensé que podría brincarme la licenciatura y vivir como niña prodigio impresionando a quienes me subestimaron en mi primer paso por la adolescencia. Resulta que me acuerdo de muy poco de lo que aprendí en la secundaria y tuve que esperar dos años antes de que fundaran Wikipedia. 

Quise estudiar filosofía. Antes también quería y no me atreví. Hoy conocí a alguien en mi curso propedéutico. ¿Siempre han estado tan avanzados los estudiantes de filosofía o son solo pretenciosos que repiten a sus mayores? Por un momento me sentí menos sola en mi salón de clases lleno de adolescentes.

Un compañero me invitó a salir. No he tenido una cita en años. ¿A qué edad ya puedo salir con gente de mi edad? ¿Si tengo afuera dieciocho y adentro treinta y cinco, puedo salir con uno de treinta? No. Ese de treinta debe ser un pervertido. ¿Y cuando aparente treinta y tenga cuarenta y siete? Quizás entonces te encuentre a ti. 

Te veo en cinco meses y veinte días, amor de siempre. 

Felisa

P.D. ¿EN SERIO TODOS LOS PANTALONES SON A LA CADERA? Extraño mis jeans de adulta. A ti te extraño más. 

 

Septiembre 5, 2003 (segunda vuelta)

Diego: 

No me he distraído de la misión. Sé por qué estoy aquí. Sé que no me lo pediste (¿Cómo podrías?) pero pienso en ello todos los días.

Falta poco para vernos. Tengo dudas. No sé si debo ir a la fiesta. No sé si es justo. No sé si darnos tiempo a conocernos en unos años. Te prometo que tendrás esos años para conocernos. Te prometo que vas a cumplir veinte y veintitrés y cuarenta y ochenta y dos. Te lo prometo. 

Felisa

 

Octubre 31, 2003 (segunda vuelta)

Diego:

Me puse mi disfraz y me arreglé. Me robé el porro del cajón de mi hermano. Le pedí a mi papá dinero para el taxi y en la puerta me arrepentí. Quizá hoy conozcas a la niña del disfraz de abeja y a ella sí le pidas que sea tu novia.. Quizá funcione. Quizá no. Quizá me esperes sin saber qué estás esperando. 

Perdóname, amor de antes. Ojalá puedas ser mi amor de después. 

F.

 

Enero 3, 2004 (segunda vuelta)

D: 

Hace cuatro noches fue mi quinta Nochevieja en este mundo que ya no conozco. Me quiero ir. Quiero regresar. A veces quiero regresar aunque no estés. ¿Estaba mejor allá? Allá sabía que no podía verte porque ya no estabas. Acá no puedo verte y sí estás. 

Felisa

 

Julio 20, 2004 (segunda vuelta)

Hoy es el accidente. Llevo cuatro días sin dormir. Te espero en el teatro. 

 

Julio 21, 2004 (segunda vuelta)

No llegaste. No fuiste. ¡No fuiste! ¡Qué alegría! La viga se cayó en el mismo sitio, pero no había nadie. Supongo que nunca tomaste el trabajo de verano tras las bambalinas de ese teatro que quedó dañado desde el 85. ¿Qué estás haciendo, amor viejito? ¿Qué hiciste con el verano? ¿Ya no quieres trabajar en las tramoyas? 

¿Ahora qué hago yo? ¿Qué hago aquí? ¿A qué vine?

No es reclamo. ¿Cómo podría reclamarte? 

Hoy voy a intentar volver. Espérame allá. Tengo tanto que contarte. 

 

Febrero 10, 2011 (segunda vuelta)

Hoy te vi en la calle. Ibas con la abeja. Calculo que pronto cumplirán siete años juntos. Yo solo tuve uno. 

No te ves cómo imaginé que te verías a los veinticinco. 

No pude regresar. Hoy cumplo cuarenta y dos. Estoy cansada. Volví a vivir la muerte de mi madre. Volví a pasar por el desempleo después de la escuela y perdí las ganas de involucrarme en las causas que me movían el corazón hace diecisiete años. En el otro mundo. En la otra vida.

Vivo una vida prestada: te la presté a ti. Sin saberlo, nunca me la devolviste. 

Ojalá hayas tenido un lindo cumpleaños. 

F.

1 comentario

«Segunda vuelta» me pareció enigmático, como un artilugio del tiempo sacado de una película de Christopher Nolan, con el acierto de hberte centrado en transmitir más el mundo interno de la protagonista, que las maquinaciones de la trama. Por eso, aunque no entendí del todo el espacio-tiempo en que se desarrolla, sí me llegaron los sentimientos del relato, pudiendo empatizar con la melancolía de un sueño no realizado.

Como parte de la antología de historia alternativa, habría preferido ver atada la acción a un evento real, pero, el relato se sostiene solo y, después de mi cuento de pandemia, no tengo moral para pedir adecuación entre la antología correspondiente y la temática del cuento participante.

Espero con ganas tu próximo relato para Bandapalabra.

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